27 de septiembre de 1851 ÔÇö Mendoza. Hace exactamente 175 a├▒os, un grupo de vecinos llev├│ ante las autoridades un reclamo que permite asomarnos a uno de los problemas fundamentales de la Mendoza del siglo XIX: qui├®n pod├¡a utilizar el agua y bajo qu├® condiciones. El expediente qued├│ registrado con un t├¡tulo tan sencillo como revelador: ÔÇ£Piden participar de las aguas de la acequia de Chilecito para regar sus tierrasÔÇØ. El documento se conserva identificado en el Archivo General de la Provincia de Mendoza, secci├│n Irrigaci├│n, Carpeta 101, Documento 57, fechado precisamente el 27 de septiembre de 1851, y fue estudiado por la historiadora Eugenia Molina en una investigaci├│n acad├®mica sobre la justicia de aguas en San Mart├¡n entre 1814 y 1859. En aquella Mendoza todav├¡a faltaban m├ís de tres d├®cadas para la sanci├│n de la Ley General de Aguas de 1884 y la posterior organizaci├│n institucional que desembocar├¡a en el actual Departamento General de Irrigaci├│n. Sin embargo, el uso del agua ya estaba lejos de ser una cuesti├│n improvisada: exist├¡an autoridades, procedimientos, costumbres y mecanismos para reclamar, investigar y decidir qui├®n pod├¡a abrir una toma, utilizar una acequia o incorporar nuevas tierras al riego. El caso de Chilecito es especialmente valioso porque muestra que los propios vecinos pod├¡an organizarse para solicitar participaci├│n en un cauce y que las decisiones no depend├¡an ├║nicamente de una orden administrativa. La investigaci├│n se├▒ala que en esta clase de conflictos interven├¡an distintos niveles de la justicia de aguas: los pedidos pod├¡an llegar al juez general, quien requer├¡a informes a las autoridades departamentales y, cuando correspond├¡a, al responsable de la acequia. Tambi├®n ten├¡an enorme importancia las pr├ícticas y costumbres locales, las inspecciones sobre el terreno, las servidumbres necesarias para que el agua atravesara propiedades y el parecer de quienes ya formaban parte de la comunidad de regantes. El expediente del 27 de septiembre de 1851 aparece justamente citado por la autora al analizar situaciones en las que el acuerdo previo de los regantes pod├¡a facilitar una solicitud de derecho de agua. Era mucho m├ís que una discusi├│n por una acequia: detr├ís del pedido estaban la posibilidad de cultivar, mantener animales, valorizar una propiedad y asegurar la subsistencia de las familias. En un territorio ├írido como Mendoza, disponer de tierra sin contar con agua pod├¡a significar disponer de muy poco. La documentaci├│n tambi├®n muestra que durante las d├®cadas posteriores a la Revoluci├│n fue creciendo la intervenci├│n institucional sobre estos conflictos. El Reglamento de Aguas provincial de 1844 reforz├│ procedimientos y autoridades, y la investigaci├│n registr├│ un notable aumento de expedientes h├¡dricos conservados despu├®s de 1848, reflejo de una administraci├│n cada vez m├ís organizada y de comunidades que acud├¡an formalmente a la justicia para defender o ampliar sus posibilidades de riego. Mucho antes de los grandes diques, los canales revestidos y las modernas compuertas, la Mendoza productiva se constru├¡a as├¡: acequia por acequia, toma por toma y acuerdo por acuerdo. Aquel papel firmado hace 175 a├▒os conserva algo profundamente mendocino: en esta tierra, el agua nunca fue solamente un recurso natural; fue tambi├®n organizaci├│n comunitaria, producci├│n, conflicto, justicia y poder para transformar el desierto en oasis. La tradici├│n es much├¡simo m├ís antigua: el propio Departamento General de Irrigaci├│n recuerda que los sistemas de canales y acequias existentes desde tiempos prehisp├ínicos fueron fundamentales para el desarrollo posterior de Mendoza. Fuente de origen: Archivo General de la Provincia de Mendoza (AGPM), Secci├│n Irrigaci├│n, Carpeta 101, Documento 57, ÔÇ£Piden participar de las aguas de la acequia de Chilecito para regar sus tierrasÔÇØ, 27 de septiembre de 1851. Referencia acad├®mica: Eugenia Molina, ÔÇ£Justicia de aguas y v├¡nculos comunitarios (San Mart├¡n, Mendoza, Argentina), 1814-1859ÔÇØ, Secuencia. Revista de Historia y Ciencias Sociales, N┬║ 105, 2019, IDEHESI-CONICETÔÇôUniversidad Nacional de Cuyo
