Acompañó a Alfredo Cornejo de Godoy Cruz a la la gestión provincial. Dejó la empresa estatal en medio de fuertes críticas y una denuncia penal por la contaminación en Los Corralitos.

La renuncia de Humberto Mingorance a la presidencia de Agua y Saneamiento Mendoza (Aysam) cerró una etapa de su carrera pública, pero dejó abiertos varios interrogantes sobre una trayectoria marcada tanto por la continuidad política como por las controversias. Hombre de confianza de Alfredo Cornejo desde sus años al frente de la Municipalidad de Godoy Cruz, atravesó distintas administraciones radicales y ocupó cargos estratégicos durante más de una década. Su salida se produjo en medio de fuertes cuestionamientos por los desbordes cloacales y la contaminación ambiental que golpeó a diferentes zonas de la provincia, fundamentalmente a Guaymallén.
Mingorance presentó su renuncia indeclinable por motivos personales, según informó el Gobierno provincial. La decisión se conoció este martes, paradójicamente en el mismo momento en que una tormenta de agua y granizo azotaba a amplios sectores del Gran Mendoza.
La dimisión no sorprendió en el Ejecutivo. El ahora ex funcionario tenía mala relación con todos: desde el Departamento General de Irrigción al ministerio de Energía y Ambiente. Y, por supuesto, los intendentes, que comenzaron a achacarle públicamente la mala administración en la empresa de aguas. Primero fue Ulpiano Suarez; el último, Marcos Calvente. Su situación, a todas luces, era insostenible.
De hecho, la renuncia ya era una decisión tomada, que se fue postergando por la denuncia de Irrigación en el caso de la contaminación en Los Corralitos y la consecuente imputación de la Justicia.
A la par, Aysam también anunció la designación de Ginés Darío Hernández, hasta entonces gerente general de la empresa, como nuevo presidente del directorio.
El cambio de autoridades no borró los antecedentes que acompañaron a Mingorance durante su paso por la gestión pública. Su recorrido incluyó la demorada transformación del antiguo zoológico provincial en Ecoparque, que aún no concluye; cuestionamientos por la información de su patrimonio y, más recientemente, una investigación penal vinculada con el manejo de los líquidos cloacales. Cada episodio tuvo sus particularidades, pero todos formaron parte del balance de una carrera que sobrevivió a sucesivos cambios de gabinete sin que Mingorance perdiera su lugar dentro del oficialismo.
El Sol
